Espumosos Ancestrales que Cuentan Historias
En un rincón del mundo donde el vino aún respira tradición, paciencia y respeto por la tierra, nacen los espumosos ancestrales: vinos que no sólo burbujean en la copa, sino también en la memoria. Vinos vivos, elaborados con un solo fermento, sin aditivos, con mínima intervención y mucha intención.
Hoy queremos presentarte cinco joyas que tenemos a la venta. Cada una con identidad propia, origen inconfundible y un enfoque que aúna sostenibilidad, territorio y un saber hacer casi artesanal. Todos ellos tienen algo en común: son espumosos que se sienten como si estuvieras bebiendo directamente del paisaje.
CONFISCAT – Pura Expresión del Xarel·lo
Desde tierras catalanas, Confiscat se presenta como un espumoso de Xarel·lo que prioriza el equilibrio y la pureza de esta variedad. Aquí todo gira en torno a respetar la uva: prensado directo, fermentación con levaduras autóctonas y embotellado justo cuando la fermentación estaba a punto de terminar.
El resultado es un ancestral con 5,8 bar de presión y una crianza que integra volumen, acidez y una burbuja fina, viva pero elegante. Amarillo intenso, con aromas salinos, de autolisis y fruta blanca. En boca es voluminoso y refrescante, sin fatigar. Un vino profundo, con estructura y nervio.
SAREGIN – Espuma que Cose Historias
Saregin rinde homenaje a las rederas, mujeres que reparan redes de pesca, oficio en extinción. Como su nombre, este espumoso elaborado en el País Vasco tiene alma. Una mezcla de Hondarribi Zuri (90%) y Hondarribi Zerratia (10%), cultivadas de forma ecológica y biodinámica, con fermentación espontánea y una crianza de 3 años en rima.
Tan solo 300 botellas que ofrecen un espumoso cítrico, con notas melosas y balsámicas, y una boca vertical, persistente y jugosa. Ideal para maridar con pescados y quesos cremosos, pero sobre todo, ideal para honrar a quienes tejen memoria con cada sorbo.
MOSKATELL – Gredos en Burbuja
Desde la Sierra de Gredos llega Moskatell Ancestral, una interpretación vibrante del Moscatel de grano menudo. Vendimia manual, fermentación controlada durante 27 días y degüelle tras más de un año en botella.
Solo 400 botellas de un espumoso floral, con un equilibrio entre lo aromático y lo mineral. Moskatell es montaña, sol y granito embotellado. Un ancestral que sorprende y seduce sin estridencias.
FORLONG BURBUJA BLANCA – La Albariza Revienta en la Boca
Desde el Puerto de Santa María (Cádiz), Bodegas Forlong demuestra que el Palomino no solo sirve para el Jerez. En este ancestral 100% Palomino del Pago de Balbaína Alta, las burbujas nacen por el método ancestral, sin añadir nada más que tiempo, paciencia y respeto.
Nariz con notas de heno, flor blanca y recuerdos marinos. En boca, amplitud, frescura y una burbuja que no tapa, sino que acompaña. Versátil hasta el infinito: va igual de bien con un guiso andaluz que con sushi. Pura diversión con profundidad.
VIÑÁTIGO ANCESTRAL – Tenerife se Vuelve Orange
El Viñátigo Ancestral Blanco es una rareza valiente. Un “orange wine” espumoso 100% Gual, fermentado con pieles y reposado en huevos de hormigón sobre sus lías. Sin clarificantes animales y con mínimos sulfitos.
Color amarillo con reflejos naranjas, aromas a romero y monte bajo. En boca es tánico, persistente y complejo. Un ancestral que desafía los sentidos y amplía los límites de lo que entendemos por un espumoso blanco. Perfecto para platos especiados, cordero o un buen queso curado.
¿Por Qué Apostar por los Ancestrales?
Estos vinos son reflejo de un cambio: más allá de etiquetas y normativas, lo que importa es la conexión entre la tierra, la uva y quien la transforma. Aquí no hay maquillajes. Solo lo que da la uva, el tiempo y las manos.
Si buscas vinos auténticos, con carácter y capaces de ofrecerte algo más que burbujas, los ancestrales son para ti. Y en nuestra tienda tienes cinco puertas abiertas hacia ese universo. ¿Te atreves a cruzarlas?