La selección comienza directamente en el viñedo. Se priorizan las parcelas más altas y frescas del páramo, donde la uva madura de forma más lenta.La vendimia se decide mediante catas de uva en campo, buscando el momento perfecto de maduración. Tras la entrada en bodega, el mosto realiza una maceración prefermentativa durante tres días a 10 °C.Después comienza la fermentación alcohólica, que se prolonga durante unos 18 días. Durante este proceso se realizan remontados y bazuqueos diarios para extraer color y estructura.Posteriormente se lleva a cabo la fermentación maloláctica. Una parte se realiza en depósitos y otra en barrica, lo que aporta mayor complejidad y redondez al vino.