Especial Día del Padre, porque en el mundo del vino, como en la vida, todo empieza con una historia.
Las viñas que trabajan la tierra desde hace generaciones, las bodegas familiares que transmiten su saber hacer, las parcelas que guardan memoria en cada vendimia… Todas comparten algo en común: tradición, carácter y legado.
Y si algo celebramos en el Día del Padre es precisamente eso.
El ejemplo. La presencia. La herencia invisible que nos acompaña siempre.
Este año queremos ayudarte a encontrar el vino perfecto para cada tipo de papá. Porque no todos son iguales… y ahí está la magia.
Para los padres más clásicos
Queirón Mi Lugar Rioja – Bodegas Ontañón
Hay padres que representan la elegancia atemporal. Los que creen en los valores firmes, en las sobremesas largas y en los vinos que hablan con profundidad.
Queirón Mi Lugar Rioja es un homenaje a ese estilo. Elaborado por la familia Pérez Cuevas, es una cuvée de uvas seleccionadas de pequeñas parcelas en Quel, por encima de los 600 metros de altitud y de muy baja producción. 90% Tempranillo y 10% Garnacha, con triple selección (viñedo, racimo y grano), maceración pre-fermentativa y fermentación en acero inoxidable. La maloláctica se realiza en barricas de roble francés, seguida de una crianza de 18 meses (80% roble francés y 20% americano) y 12 meses adicionales en fudres de alta calidad.
En copa muestra un intenso color rojo rubí con ribete picota. Aromas profundos de fruta negra madura, especias, café y un sutil fondo balsámico. En boca es vigoroso, voluptuoso y equilibrado. Largo y carnoso.
Un vino con presencia. Como él.
Para los que no pasan desapercibidos
Pellejo – Bigardo
Hay padres con personalidad potente. De carácter firme. De los que dejan huella.
Pellejo nace en la parcela más vieja del pago de Fariñas, en la zona más alta de Toro, a 780 metros de altitud. Una viña registrada en 1920, con una producción limitada a apenas 3.000 botellas.
La filosofía de Bigardo es clara: mínima intervención y máxima expresión del viñedo. Crianza aproximada de 15 meses en barricas usadas, respetando la identidad del vino.
El resultado es fresco, potente y con gran potencial de guarda. Redondo, serio y auténtico.
Un vino para padres que no buscan gustar… sino marcar carácter.
Para los más aventureros
Viñátigo Ancestral Blanco – Bodegas Viñátigo
Para los padres curiosos. Los que se atreven. Los que siempre quieren descubrir algo nuevo.
Este vino nace en Tenerife, entre parcelas volcánicas situadas a distintas altitudes en el noroeste de la isla. Elaborado con 100% Gual, variedad autóctona, sigue una filosofía de agricultura sostenible y mínima intervención.
Vendimia manual, fermentación con pieles, maceración durante tres semanas y crianza sobre lías en huevos de hormigón. El resultado es un vino “orange”, con mínima adición de sulfitos y sin clarificantes de origen animal.
Color amarillo intenso con tonalidades naranjas. Aromas de plantas aromáticas como romero. Persistente y con una tanicidad inusual en blancos.
Un vino para paladares valientes. Para padres que siguen explorando.
Para los más exigentes
Jean-Claude Boisset Chardonnay Les Ursulines – Jean-Claude Boisset
AOC Borgoña
Para los padres que valoran la precisión, la elegancia y el equilibrio perfecto.
Este Chardonnay de Borgoña procede de cepas viejas cultivadas bajo agricultura respetuosa. Vendimia manual, prensado suave, fermentación con levaduras autóctonas y crianza parcial durante 12 meses en roble francés sobre sus lías, combinada con acero inoxidable para preservar frescura.
En nariz despliega frutas blancas maduras, notas florales y sutiles toques cítricos con un elegante fondo tostado. En boca es cremoso, envolvente y mineral, con acidez precisa y gran persistencia.
Un blanco sofisticado para quienes saben apreciar los matices.
Celebra su ejemplo
Cada padre tiene su estilo.
Cada estilo, su vino.
Este Día del Padre, encuentra el que mejor lo represente y celebra como se merece.
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Porque su ejemplo… es tu mejor brindis. ?


